Hreflang le dice a Google qué versión de una página mostrar a un visitante según su idioma y ubicación. Cuando está bien configurado, es invisible: la persona correcta llega a la versión correcta y nadie piensa en ello. Cuando está roto, los síntomas son confusos: la página del país equivocado posiciona en el mercado equivocado, dos versiones de idioma compiten entre sí, o una página local perfectamente buena simplemente nunca aparece. La propia documentación de Google sobre esto es completa, pero los detalles de implementación son donde la mayoría de webs se equivocan.
Etiquetas de retorno que faltan
Este es el error de hreflang más habitual con diferencia. Cada versión de idioma de una página necesita hacer referencia a todas las demás versiones, incluida ella misma, y cada una de esas referencias necesita apuntar de vuelta. Si tu página en inglés enlaza a la versión en español pero la página en español no enlaza de vuelta a la de inglés, Google trata todo el grupo como poco fiable y puede ignorar las anotaciones por completo. En una web con más de un puñado de páginas, esto suele pasar porque el hreflang se genera de forma manual o semi-manual y a algún idioma se le olvida actualizarlo.
Apuntar a redirecciones o URLs rotas en vez de a páginas activas
Las etiquetas hreflang tienen que apuntar directamente a la URL final y activa, no a una cadena de redirecciones. Una causa habitual es un cambio de estructura de URLs, pasar de subcarpetas a subdominios, por ejemplo, donde las etiquetas hreflang no se actualizan para reflejarlo, y todas las referencias empiezan a apuntar silenciosamente a una redirección. Esto es invisible para un visitante normal, ya que las redirecciones funcionan bien para humanos. Es un problema específicamente en cómo Google interpreta la relación entre las páginas.
Códigos de idioma o región equivocados
Los códigos de hreflang siguen un formato específico: un código de idioma, opcionalmente seguido de un código de región. "es" apunta a hispanohablantes en general. "es-mx" apunta específicamente a hispanohablantes en México. Confundir esto, o usar un código de país donde hacía falta un código de idioma, es un error frecuente y fácil de cometer, sobre todo en webs que se expandieron a nuevos mercados de forma progresiva y nunca auditaron el conjunto completo.
Falta de página x-default
La etiqueta x-default le dice a Google qué versión mostrar a un visitante cuyo idioma o ubicación no coincide con ninguno de tus objetivos específicos. Sin ella, Google tiene que adivinar, y la suposición no siempre es la versión que tú elegirías. Esto importa más de lo que parece, sobre todo para webs que reciben tráfico significativo de países o idiomas fuera de sus mercados principales.
Cómo comprobarlo de verdad en tu propia web
El informe de Segmentación Internacional de Search Console solía ser la forma más fácil de comprobar esto, aunque su ubicación exacta ha ido cambiando con el tiempo a medida que Google reorganiza Search Console, así que conviene confirmar dónde está ahora. Más allá de eso, una comprobación manual sencilla es más fiable de lo que parece: ver el código fuente de una página, localizar las etiquetas hreflang, y hacer clic manualmente en cada URL listada. Si alguna redirige, da error 404, o apunta al contenido equivocado, esa es la corrección que hay que hacer primero, antes que nada más sofisticado. Para webs con decenas de páginas por idioma, una auditoría técnica de SEO que revise específicamente la consistencia del hreflang merece la pena, porque los errores se multiplican cuantos más idiomas y páginas hay implicados.
Por qué esto sigue pasando incluso en webs bien gestionadas
El hreflang normalmente se rompe no porque un equipo no lo entienda, sino porque se implementa una vez en el lanzamiento y luego nunca se vuelve a revisar a medida que la web evoluciona. Se añade una página nueva en un idioma y no en el otro. Se reestructura una URL por motivos que no tienen nada que ver y la referencia de hreflang no se actualiza para coincidir. Ninguno de estos fallos es dramático por sí solo, pero cada uno erosiona un poco la confianza que Google deposita en la señal general, y esa es exactamente la razón por la que una auditoría periódica importa más que una configuración inicial única, por muy cuidadosa que haya sido esa configuración.